Por fin está aquí la quinta generación, y su mayor victoria desde el punto de vista mecánico es el paso a una suspensión trasera independiente. Con esto, señores, se solucionan de un plumazo los eternos problemas de espacio en la tercera fila y la calidad de rodadura. Pero la joya de la corona, una auténtica locura, es la pantalla OLED curva de 38 pulgadas integrada en el salpicadero, que presume de tener el doble de densidad de píxeles que un televisor 4K.
Un estudio de grabación con ruedas
Si a eso le sumamos el sistema de sonido AKG Studio Reference con nada menos que 36 altavoces, el habitáculo se convierte literalmente en un estudio de grabación móvil.
El rugido de un auténtico buque insignia
Mientras tanto, el motor V8 atmosférico de 6.2 litros sigue regalándonos ese majestuoso y profundo ronroneo. Estamos ante el momento histórico en el que el Escalade se despoja por completo de sus raíces de «camioneta» para convertirse en un verdadero buque insignia del lujo. ¡Se nota la diferencia a leguas!








