Después de pasarse años a la sombra del Escalade, jugando en un segundo plano, los de Lincoln por fin han soltado un bombazo. La cuarta generación del Navigator redefine por completo el concepto de SUV de lujo de gran tamaño, con un lenguaje de diseño profundamente inspirado en los yates de recreo más exclusivos.
Más ligero, más potente
Al adoptar una carrocería fabricada íntegramente en aleación de aluminio, han conseguido quitarse de encima nada menos que 90 kilos de peso. Mientras tanto, bajo el capó, un bloque V6 Twin-Turbo de 3.5 litros asociado a una transmisión de 10 velocidades rinde unos imponentes 450 caballos de potencia.
El detalle definitivo de «toma mi dinero»
Pero el detalle que a los más frikis del motor nos hace gritar «¡cállate y toma mi dinero!», una auténtica locura, son los asientos ‘Perfect Position Seats’. Ofrecen hasta 30 posiciones de ajuste diferentes, incluyendo soportes independientes para los muslos que se mueven de forma separada.
Ver cómo trabajan los actuadores para calcar tu postura te hace darte cuenta de que esto no es simplemente una butaca; es un instrumento de precisión. Si a esto le sumamos el clásico selector de marchas tipo teclas de piano, estamos ante una auténtica obra maestra de la opulencia americana. ¡Se nota la diferencia a leguas!











